Los hay que viajan solos y su compañía es el encuentro próximo con el otro o lo otro, ya sea en una cantina, en un puerto, ad portas de la partida, en el más insospechado transporte, es allí donde el libro empieza a brotar, donde las historias aparecen con el calor del sol o del licor, con la luz de una vela, en una desolada casa de campo o con la luna que ilumina la arena del mar donde las olas traen y borran historias.
domingo, 9 de marzo de 2008
Diario el Siglo - Maracay 7 de Marzo/2008
Mi primer reportaje en un periodico el hecho se empieza a registrar...
hermanito que porgullo tan grande de poder verte y saber que estas realizando tu sueño, cosa que no mucha gente puede hacer en su corta vida. Espero que el camino siga siento sensible contigo y que la gente pueda demostrarte todo tu cariño como lo viene haciendo enserio me siento feliz por vos y por mi por poder decir que sos mi hermano.
hermanito que porgullo tan grande de poder verte y saber que estas realizando tu sueño, cosa que no mucha gente puede hacer en su corta vida. Espero que el camino siga siento sensible contigo y que la gente pueda demostrarte todo tu cariño como lo viene haciendo enserio me siento feliz por vos y por mi por poder decir que sos mi hermano.
ResponderEliminarLos territorios y sus gentes, empiezan a tomar partido de las situaciones de tu recorrido. Es un paraíso exótico el mundo que les ofreces al pasar.
ResponderEliminarAhora el llamado neogranadino y aventurero de los pedales, contagia su amor por Latinoamérica… ¡Que buen registro¡